La Plaza de Los Palos
Grandes: ¿ un sueño hecho realidad?
La posibilidad de un espacio de
esparcimiento en Los Palos Grandes fue concebida por un grupo de vecinos. Se
trabajó centrado en ese deseo por varios años. Un concepto sobre el papel
sucedió a otro y el 19 de Abril del presente año, fecha simbólica, se hizo
asequible a la comunidad la materialización de un nuevo lugar. La escucha
activa de la Alcaldía y el desarrollo oportuno de sus roles, así lo permitió.
Luego se llamaron voluntades para
dar cuerpo a unas reglas de juego en aras de la convivencia deseada. Continúa
así el rol protagónico de los vecinos. El grupo promotor cumplió con creces su
misión. 3 de los integrantes de ese grupo promotor, forman parte del cuerpo de
5 personas elegidas por los vecinos para continuar un trabajo necesario de
conformación de normas y visiones, para representar así una pertenencia con
derechos y deberes. De los 27 postulados, otros integrantes, unos más activos
que otros en la elaboración de un papel de trabajo preliminar, marcaron su
presencia en la convocatoria para la escogencia de quien representaría a la
comunidad de usuarios en un ensayo de pacto social con la Alcaldía. Toca hacer
bien la tarea de parte y parte.
La plaza es mucho más que un
espacio con una dimensionalidad de finida o una estructura con unos componentes
que la conforman.
Alguien que besa, que juega, que
comparte con “extraños”, que rueda en el suelo, que baila, que contempla, que
mira desde diversos puntos de vista, que corretea, que se desliza, deja una
impronta, una huella y se embebe de ella, de sus posibilidades; en forma menos
deseada, también lo hace quien raya una escalera, o quien desprende con impactos de pelota o de un cuerpo empujado, una reja
de protección.
Es una plaza viva donde suceden
más cosas de las que uno imagina.
Se puede pretender un perfil,
pero las necesidades están ahí, pulsando, hay que sintonizar con ellas,
establecer criterios de equilibrio involucrando, razonando, escuchando, transigiendo, comprometiendo. Es
un ámbito de convivencia para la expresión de deseos y necesidades de diversas
expresiones del ciclo vital y de la interculturalidad, viviendo la maravilla
del respeto y de los intercambios posibles.
Decir: sucede en la plaza, va más
allá de las ofertas de los entes públicos, que también merecen sus comentarios.
Ellos, como el ciudadano de a pie, también exploran la plaza, con sus aciertos
y desaciertos.
La invitación a un “laboratorio
de convivencia ciudadana” que en algún momento expresó el alcalde Emilio Grateron,
resulta inevitable, hay que tener paciencia para estudiar lo que realmente
sucede.
La participación no se decreta,
de cualquier manera, sucede en la plaza. La cultura ciudadana y el hacerse
garante de valores que habrá que visibilizar, es otra cosa. De momento, deseo vivir
en la plaza un conjunto de valores que
ya comienzan a manifestarse, como la amistad: es algo que nuestros niños y
jóvenes ya van descubriendo y construyendo.
Los sueños se construyen, día a
día, piedra a piedra. Tu formas parte.
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